domingo, 18 de marzo de 2012

Parmigianino y John Ashbery

 Autorretrato en espejo convexo, Parmigianino (Pinacoteca de Vienna)


Autorretrato en espejo convexo
John Ashbery



Como hizo el Parmigianino, la mano derecha
Más grande que la cabeza, adelantada hacia el espectador
Y replegándose suavemente, como para proteger
Lo que anuncia. Unos cristales emplomados, vigas viejas,
Pieles, muselina plisada, un anillo de coral corren juntos
En un movimiento que sostiene al rostro, que flota
Acercándose y retirándose como la mano
Sólo que está en reposo. Es lo que está
Sustraído. Dice Vasari: "Francesco se puso un día
A sacarse su retrato, y se miró con ese propósito
En un espejo convexo, como los que usan los barberos...
Para ello mandó a un tornero que le hiciera
Una bola de madera, y tras partirla por la mitad y
Reducirla al tamaño del espejo, con gran arte
Se puso a copiar cuanto veía en el espejo",
Principalmente su reflejo, del que el retrato
Es el reflejo una vez quitado.
El espejo decidió reflejar tan sólo lo que él veía
Que fue suficiente para su propósito: su imagen
Barnizada, embalsamada, proyectada en un ángulo de 180 grados.
La hora del día o la densidad de la luz
Adhiriéndose al rostro lo conservan
Vivaz e intacto en una ola recurrente
De llegada. El alma se asienta.
Pero ¿hasta dónde puede salir por los ojos flotando
Y aún regresar a su nido a salvo? Al ser la superficie
Del espejo convexa, la distancia aumenta
Significativamente; es decir, lo bastante para apuntar
Que el alma es un cautivo, tratado humanitariamente, mantenido
En suspenso, incapaz de avanzar hasta mucho más allá
De tu mirada cuando intercepta el cuadro.
El Papa Clemente y su corte se quedaron "estupefactos",
Según Vasari, y prometieron un encargo
Que nunca materializó. El alma debe permanecer donde está,

Aunque se inquiete, oyendo gotas de lluvia en el cristal,
El suspirar de las hojas de otoño azotadas por el viento,
Anhelando estar libre, afuera, pero debe quedarse
Posando en este sitio. Debe moverse
Lo menos posible. Esto es lo que el retrato dice.
Pero hay en esa mirada fija una combinación
De ternura, diversión y pesar, tan poderosa
En su contención que uno no puede mirar mucho tiempo.
El secreto es demasiado evidente. Escuece su lástima,
Hace brotar lágirmas calientes: que el alma no es un alma,
No tiene secreto, es pequeña, y encaja
En su hueco perfectamente: su espacio, nuestro momento de atención.
[...]

Campo de concentración de Sachenhausen

FUGA DE LA MUERTE, Paul Celan
Versión de Ricardo Ibarlucía


Leche negra del alba la bebemos de tarde
la bebemos al medio día y de mañana la bebemos de noche
bebemos y bebemos
cavamos una tumba en los aires ahí no hay estrechez
Un hombre vive en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarita
lo escribe y sale de la casa y relampaguean las estrellas silba a sus perros aquí
silba a sus judíos allá manda cavar una tumba en la tierra
nos ordena ahora toquen música de baile

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana y al mediodía te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
Un hombre vive en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer a Alemania tu cabello de oro Margarita
tu cabello de ceniza Sulamita cavamos una tumba en los aires ahí no hay estrechez

Grita hinquen más profundamente en el reino de la tierra los otros canten y toquen
echa mano del fierro en el cinto lo agita sus ojos son azules
hinquen mas profundamente las palas los otros sigan tocando música de baile

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y de mañana te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
un hombre vive en la casa tu cabello de oro Margarita
tu cabello de ceniza Sulamita juega con las serpientes
Grita toquen mas dulcemente a la muerte la muerte es un maestro de Alemania
grita tañan mas sombríamente los violines luego ascenderán como humo en el aire
luego tendrán una tumba en las nubes ahí no hay estrechez

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un maestro de Alemania
te bebemos de tarde y de mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro de Alemania su ojo es azul
te dispara con bala de plomo te dispara certero
un hombre vive en la casa tu cabello de oro Margarita
azuza sus perros contra nosotros nos regala una tumba en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro de Alemania

tu cabello de oro Margarita
tu cabello de ceniza Sulamita










miércoles, 7 de marzo de 2012

Dear March - Come in - (1320), EMILY DICKINSON

Dear March - Come in -
How glad I am -
I hoped for you before -
Put down your Hat -
You must have walked -
How out of Breath you are -
Dear March, how are you, and the Rest -
Did you leave Nature well -
Oh March, Come right upstairs with me -
I have so much to tell -
I got your Letter, and the Birds -
The Maples never knew that you were coming -
I declare - how Red their Faces grew -
But March, forgive me -
And all those Hills you left for me to Hue -
There was no Purple suitable -
You took it all with you -
Who knocks? That April -
Lock the Door -
I will not be pursued -
He stayed away a Year to call
When I am occupied -
But trifles look so trivial
As soon as you have come
That blame is just as dear as Praise
And Praise as mere as Blame -


(hoy salimos a caminar y vimos al dear march en unas florcitas violetas que recien nacieron)

sábado, 3 de marzo de 2012

Ya pronto, prontísimo





Talleres anuales de lectura y escritura:
-Biblioteca Sarmiento, Tigre: lunes de 16.30 a 18.30hs.
-Biblioteca del Talar, Tigre: miércoles de 16 a 18hs.
-La Horqueta, San Isidro: miércoles de 19 a 20.30hs.
-La Lucila, Olivos: sábados de 11 a 12.30hs.

Taller de mitología y literatura (abril-mayo):
-Tigre Boat Club: martes de 14 a 15.30hs.
-Capital Federal, Barrio Norte: jueves de 19 a 20.30hs.

Taller de relato autobiográfico (abril-mayo):
-Fundación Vocación Humana, San Isidro: miércoles de 14 a 15.30hs.
-Fundación Vocación Humana, Palermo: martes de 19 a 20.30hs.

Pronto estaré enviando más información, y siempre se puede estar al tanto en el blog: www.tallerdesilencio.wordpress.com

Pinacoteca de Vienna o Museo de Historia del Arte

Alguna vez había visto algo por internet, pero ir caminando sin mapa por los pisos de mármol o madera oscura y de pronto llegar a una de las salas laterales, mínimas con paredes también oscuras, y ver cuatro cuadros parecidos pero imposibles, fue un asombro de los que una está esperando. No hubo necesidad de mirar primero el cartelito con el artista y ver si su nombre estaba en la lista de los que conocemos (haciendo que el cuadro adquiera una nueva forma, un valor llegando desde otro lado). No me importaba quién los hubiera pintado, yo reconocía algo en ellos, y ellos, a su modo, en mí. Los cuadros son: Invierno, Verano, Fuego y Agua. Aparentemente el pintor hizo la serie de cuatro estaciones y cuatro elementos pero a los austríacos les quedó la mitad, algunos se los robaron los suecos, algo tienen los franceses y el resto está disperso por ahí.

VERANO




AGUA




INVIERNO


 


FUEGO



The Human Seasons
by John Keats

Four Seasons fill the measure of the year;
There are four seasons in the mind of man:
He has his lusty Spring, when fancy clear
Takes in all beauty with an easy span:

He has his Summer, when luxuriously
Spring's honeyed cud of youthful thought he loves
To ruminate, and by such dreaming high
Is nearest unto Heaven: quiet coves

His soul has in its Autumn, when his wings
He furleth close; contented so to look
On mists in idleness—to let fair things
Pass by unheeded as a threshold brook:—

He has his Winter too of pale misfeature,
Or else he would forego his mortal nature.


Y mi traducción improvisada:


LAS ESTACIONES HUMANAS



Cuatro estaciones llenan la medida del año;

cuatro estaciones hay en la mente del hombre:

tiene la sana primavera, cuando la lujosa claridad

junta toda la belleza en la palma de su mano;

tiene su verano, cuando la excitante
miel del pensamiento joven ama
rumiar la primavera, y por ese sueño alto
está más cerca del cielo: silenciosas calas

el alma tiene en su otoño, cuando sus alas
deshechas se cierran, la satisfacción de ver
en brumas de descanso, dejar así las cosas
pasar inadvertidas por el umbral del arrollo:

también tiene su invierno pálido, deforme,
sino se privaría de su naturaleza de muerte.